sábado, 15 de mayo de 2010

La fotografía

Mi mejor fotografía también fue la más difícil.

Primero buscar el emplazamiento. Eso no me costó mucho. En Almería tenía todo lo que buscaba y más. Tuve suerte de dar con unos días húmedos y sin viento, que le dieron a la foto un aspecto más... real.

En segundo lugar buscar a los modelos. La verdad es que casi daba lo mismo que fueran unos u otros, así que me decanté por mi amigo Jacinto y su hermano, ambos de metro ochenta, que le daban un aire más profesional al disfraz.

En una tienda de todo a cien encontré el resto de atrezzo: banderas, lonas, cajas vacías y latas. Con todo eso y la arena propia del desierto en el que me encontraba tenía ya un escenario exactamente igual al que había en mi cabeza.

Ahora sólo faltaba esperar que se hiciera de noche. En la penumbra y con un par de focos bien colocados la imagen era perfecta, así que me dispuse a disparar.

Con al menos cuarenta fotografías volví a mi estudio para darles una limpieza de cutis digital.

Al final de entre todas me quedé con dos. Magníficas para mi gusto.

¿Que dónde está la dificultad? Bien es cierto que apenas me costó un par de días, un par de cervezas y un par de euros hacer esas fotos; lo que realmente me costó trabajo y esfuerzo fue publicarlas.

Tardé lo mío, todo hay que decirlo: ir de una agencia a otra, de un periódico a otro, pidiendo favores a antiguos jefes y compañeros de trabajo, etc... pero por fin pude hacer mi sueño realidad y vi mi foto publicada en primera plana.

¿Que qué foto era?

Caramba, ¿Todavía creéis que la NASA puso al primer hombre en la luna?

1 comentario:

ruyelcid dijo...

Es lo que tiene los medios de comunicación que están a merced de las presiones estatales...

Ya solo faltaría que EL PENE de Rasputín, que tan bien conservado guardan en cierto museo ruso, no fuera el suyo y fuera un pene de burro o caballo percherón que se estila más por allí.

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