Quijotes desde el balcón

Mostrando entradas con la etiqueta Alma. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alma. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de diciembre de 2012

¿QUÉ NOS VA A PASAR?






Anoche, en representación del grupo de relatos, de los organizadores y participantes asiduos de los "Café & Letras" en Casablanca y, por supuesto, como deleite propio, asistí a la presentación de la redición (con motivo del estreno de la película homónima de Daniel Calpasoro) del libro INVASOR de Fernando Marías.

Llegué tarde, pero "oí misa y comí carne". El sitio era algo frío, demasiado color blanco a mi alrededor, y sobre todo demasiado ruido de TPV's, cinta de embalaje, clientes hablando en voz alta, vendedores ídem, etc. Pero el evento merecía la pena esforzar los sentidos y enterarse bien del percal. 
La conducción de la presentación y posteriores preguntas, corrían a cargo de Clara Peñalver, autora de la novela gótica SANGRE. Ésta supo extrapolar comparativas del Fernando Marías de antes y el de ahora, similitudes o diferencias de la primera edición del libro (2004) y esta redición con motivo de la película, gustos del autor, inspiraciones etc. 
Fernando estuvo muy tranquilo, como persona curtida en tablas en estas plazas que es, y los espectadores muy atentos a todas sus explicaciones, aclaraciones y anécdotas. 

Presentación de INVASOR (edición  2012) en Librerías Picasso

Finalmente, tras instar, la presentadora, a leer y disfrutar el libro, cosa de la que ya me habían convencido a lo largo de la presentación, finalizo el acto con la oportuna firma de éstos por parte del autor.

Libro INVASOR dedicado por el autor, para Alfredo Luque

Posterior al acto de presentación se pasó a las "obligadas" cañas para relajar el acto y darle un toque más humano y cercano. Y allí fue cuando pude conocer de cerca al autor, y disfrutar de conversaciones cruzadas entre Jesús Lens, Fernando Marías, Clara Peñalver, "Gerardo D. (jijiji)", Collin Bertholet y resto de amiguetes literarios, cinéfilos, amigos de siempre, etc...

 
El homenajeado escritor Fernado Marías y yo
Lens preguntando al escritor sobre el libro y la película INVASOR



Nos despedimos, siempre planeando nuevas "malignidades", quedadas de cine, literatura, palabras, y en general, de todo lo que nos dejen expresarnos sin "pasar por la tijera".

   Un abrazo a toda la gente que conocí anoche... 
                                           ¡Ya sabéis por donde tenéis una casa (y si es blanca mejor)!


  Nota:  No se  "qué nos va a pasar" pero tranquilos que   el mundo no se acaba hoy...







"You must remember this: A kiss is just a kiss, a sigh is just a sigh. 
The fundamental things apply: As time goes by"

martes, 6 de noviembre de 2012

Imposible Escapar (por Mario Lopez Nieto)





Imposible Escapar
(Mario Lopez Nieto)


Era imposible escapar de allí, aquel pasillo parecía interminable, y el miedo…no me dejaba andar todo lo deprisa de lo que en ese momento quisiera.
Notaba su presencia, cada vez mas cerca, cada vez mas oscuro, cada vez…. mas silencioso…
Solo quería escapar, escapar de ese lugar, y no sabia como, así que…me abandone a su voluntad.


Nunca he sido una persona valiente, de hecho mas bien me considero algo cobarde, si, ese soy yo, pero esa vez era diferente, no temía lo que pudiera pasarme, era una sensación extraña, la que, metida en mi cuerpo, hizo que me dejara atrapar.
De un momento a otro las luces parpadearon una y otra vez, y se proyectaron imágenes en algunos objetos en la habitación,  aterrorizado cogí el teléfono… pero cual fue mi sorpresa… no pude marcar numero alguno, pero sin embargo el teléfono sonaba como si lo hubiera hecho y cuando por fin alguien contesto, lo hizo con una voz   sobrenatural, misteriosa y aunque no logré entender lo que decía, presentí que esa voz intentaba prevenirme de algo…o alguien… del terror colgué. Mis ojos se llenaron de miedo, sentía y oía una presencia que gritaba de terror,  una oscuridad brumosa se fue apoderando de la habitación, y un golpe seco se escucho en la puerta,  en ese momento sentí mi alma abandonar  mi cuerpo, me avalancé hacia la puerta fue entonces cuando observé que el pomo giraba, la puerta se abrió, y al otro lado ,me encontraba yo,  por unos minutos no pude moverme ni decir palabra alguna, un frío gélido me invadio y me mantuvo paralizado hasta el momento en que note un golpe de calor alrededor de  mi cuello, noté entonces quejgfn la sangre salia borbotones y aunque con mis manos intentaba pararla  no cesaba de salir. Pasaron las horas y de repente me desperté, me mire y no tenia marca alguna, pensé que todo había sido un sueño.
 Corrí a casa para contar el extraño sueño a mis padres, pero al llegar a casa encontré mucha gente, toda vestida de negro, me acerque a mis padres pero no me oían… aún que les gritaba, corrí a mi cuarto y al entrar vi el ataúd, ese ataúd en el que yo me encontraba, degollado…

miércoles, 7 de marzo de 2012

GRANADA ACABA CON LAS PALABRAS; Y DEJA EN ABSOLUTA AFONÍA A QUIEN INTENTA DESCRIBIRLA




(Vistas desde la Plaza Carvajales, fotografía de A. Raúl Góngora)


GRANADA

Granada es luz; que vierte alguna
divinidad que mora en sus jardines,
melancólicas almas de jazmines
besadas por un hálito de luna.

Granada es luz de notas. Una a una
esfuman su vibrar en los confines;
y ya, luz en silencio de clarines,
Granada es luz nostálgica, moruna…

Todo respira vaguedad serena,
la renegrida torre de alta almena;
los ojos de las lindas nazharitas…

y se ven por doquiera, remembrantes
cabezas con nostalgias de turbantes
y templos con nostalgias de mezquitas…

                                                                      SONETOS PROFANOS, Pedro Alonso-Morgado

martes, 31 de mayo de 2011

INVISIBLES (por Alma Montañes Castillo)


INVISIBLES

(por Alma Montañes Castillo)

Siempre le gustó ir a tomar café al bar antes de trabajar. Quería ver a aquella chica que, sentada al fondo en una esquina, nunca se hacía notar. Atraído por su expresión solitaria, su rostro sin maquillaje y su aparente desidia al vestir, supo desde el principio que el encanto se arruinaría si le hablaba, que debía dejarla allí quieta sin tocarla. Pero poco a poco de reojo y con aparente hastío, ella también le empezó a mirar, como si supiera que él iba allí sólo para verla. Una tarde ella entró haciéndose notar con un corto vestido rojo, una gran sonrisa y maquillaje. Al día siguiente, él dejó de ir al bar.

Archivo del Blog