domingo, 23 de septiembre de 2012

Esperando La Aceituna...



Ayer tarde en Café Bar Musical CASABLANCA

... Si es que raro es el día que vaya "al Casa" como por aquí le decimos y, a pesar de llevar "n" (elevado a n) años yendo por allí, no me sorprenda con algo nuevo; nuevos libros para compartir, nuevos brebajes por degustar y así todos los días preguntando a Julian por todo... 
   Ayer mismo, a la hora del té (si es que hay que poner hora para beberse uno lo que le salga de las narices)   mientras degustaba un cóctel de los que ofrece para estos días de feria local, se sacó otro conejo de su chistera y me dio para que le echara un vistazo este libro: 

Dry Martini. Un punto de referencia. Un estilo de vida

Son 29 relatos cortos en los que de una forma u otra aparece el cóctel Dry Martini. Llevo tan solo unas pocas leídas pero todas muy originales. 
   Aquí os dejo la del "grandi-oso" Bigas Luna:

 (Sin Título)
Bigas Luna

   De pequeño estaba convencido de que los pechos de la mujer estaban llenos de leche; incluso cuando mi madre me cogía en sus brazos y me estrujaba entre sus grandes pechos siempre tuve miedo de que su leche empezara a salir y me mojara la cabeza, para protegerme me escondía debajo de sus axilas. Mas tarde descubrí que los pechos no estaban llenos de leche; descubrirlo fue una experiencia agradable y sensual pero tuve la primera decepción de mi vida; fue mi primer contacto cruento con la realidad. Ahora que no soy tan pequeño y que no soporto la leche pienso que sería maravilloso que estuvieran llenos de dry martini, que podría obtenerse gota a gota después de una suave y delicada presión. La succión unos quince minutos y la aceituna, estoy convencido, aparecería en nuestras mentes en forma de realidad virtual.


Ahí os dejo eso y sigo leyendo el resto de relatos dry martiniceros que me quedan de este original libro.
                                 



1 comentario:

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Muy bueno, el relato y tu opinión,jejeje.

Besicos muchos.

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