domingo, 30 de septiembre de 2012

Te llamas Otoño

Te llamas Otoño y gobiernas el tiempo de las calores despedidas y los fríos añorados. Te llamas Otoño y asomas, avisando, cuando todavía agosto se señorea, robándole un minuto al sol cada ocaso, dándole a cada amanecer un minuto más de penumbras… Te llamas Otoño y tu olor es el de la tierra mojada, tu voz la del viento fresco del oeste. Te llamas Otoño, tu sabor es el de la castaña y el membrillo y no tienes color, porque son infinitos los que regalas en la sinfonía del ocre al amarillo de tu puesta de largo, haciéndote notar, como un guerrero que postra ante su Rey el botín de la batalla ganada al mortecino verano.

Te llamas Otoño y me despiertas, cada septiembre, del letargo del poeta, de la duda del pintor y de la soñolencia del músico. Te llamas Otoño, y en tus claros cielos se refugia el amante, se busca el amado y se abandona el desesperado. Te llamas Otoño, es tu nombre, y me exploras el pensamiento en busca de la última sílaba del último párrafo del último papel que quisiera escribir. Y me encuentras en la ventana, aspirando las minúsculas gotas de rocío que me traes a ella, y me susurras en el oído que de nuevo los árboles se desnudaran ante mí, y que sus ramas vacías harán el oficio de los brazos en los que me refugio para ser yo por esta vez, y que por esta vez sí seré quien quiero ser y no otro.

Te llamas Otoño… y tú acaso no lo sabes, porque como el mundo eres eterno, porque conoces todas las lenguas y porque mil veces mil has dado más de mil vueltas al mundo. Te llamas Otoño, y me basta con saber que triunfas en el tiempo del melancólico. Te llamas Otoño y a tu colchón húmedo de la orilla del camino iré a dormir. Te llamas Otoño y te irás, pero sabiendo que volverás cuando el martillo de la canícula sepa que llegó tu hora. Te llamas Otoño, y otra vez te despediré con lágrimas de hielo en tu partida. Te llamas Otoño y aspiraré tus gotas de rocío, tus olores, me enamoraré de tus sabores y me despertarán tus sonidos. Te llamas Otoño, aunque no lo sepas, pero gritaré tu nombre.


1 comentario:

ruyelcid dijo...

Grandioso Nono; como siempre...

Es un orgullo contar con la amistad y colaboración de Antonio Vázquez (Nono). Desde que mi mente puede recordar, allá en mi niñez está participando y colaborando muy activamente en todo los acontecimientos culturales (sean del ámbito que sean; periodismo, literatura, televisión, teatro, etc) de Alcalá La Real... Gente tan auténtica y que le corra tanto por las venas su pueblo, y el compromiso cultural quedan pocas; y yo tengo el placer de contar con la cercanía de Nono Vázquez. Lo que el Casablanca ha unido, que no lo separe el hombre. ¡¡VIVA LA CULTURA!!

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