Siempre soñé… fui un pensador. Quería cambiar el mundo, y casi lo tuve en la palma de la mano. Las cosas no siempre son como uno quiere y el futuro que quieres comerte tarde o temprano te devora a tí. Miré el calendario y ví la fecha: 15 de marzo. Me puse a pensar y soñar más rápido, no fuera a ser que al despertar ya no hubiera mundo alguno que cambiar.
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